Vettel deja estupefacto a Hamilton con su victoria en Albert Park

Ferrari derrotó a Mercedes por segundo año consecutivo en Australia, ya que Sebastian Vettel aprovechó la buena fortuna para arrebatarle el trofeo a Lewis Hamilton en el gran premio inaugural del calendario de 2018 de F1 del domingo.
El defensor del título parecía encaminado hacia la conquista, pero el germano aprovechó el hecho de rodar más tiempo y hacer su paso por el pitlane durante el período del coche de seguridad virtual para liderar la carrera antes de asimilar la presión masiva de su antiguo rival para asegurar el 48º triunfo en su palmarés.

El actual campeón mundial apenas ha transformado dos de sus siete pole positions en Melbourne, mientras que el botín de Vettel entraña que ahora ha logrado 100 podios, uniéndose a Michael Schumacher, Alain Prost y Hamilton en ese club de élite.

Su compañero, Kimi Räikkönen, mantuvo a raya a Daniel Ricciardo (Red Bull) para consolidar la plaza final en el cajón, con Haas sufriendo el desconsuelo, en el momento que Kevin Magnussen y Romain Grosjean se retiraban yendo cuarto y quinto tras sus pit stops.

Hamilton se escapaba limpiamente desde la posición preferente para mantener el liderato en la curva 1 y luego retenía un ataque optimista del finés en la tercera. El dúo posteriormente intercambiaba las vueltas más rápidas en el primer relevo, con el británico aumentando gradualmente su margen a medida que se aproximaba la primera ronda de detenciones en boxes.
La Scuderia fue primero llamando al hombre de hielo desde el segundo lugar en la vuelta 19 sustituyendo las ruedas ultrablandas por las más duraderas softs y reubicándose en el tercero.

Los de Brackley respondían de inmediato, trayendo al tetracampeón en la siguiente, reproduciendo la estrategia de neumáticos del finlandés, reincorporándose en el segundo. Vettel se mantuvo fuera, mientras los italianos lanzaban los dados, con Hamilton reduciendo lentamente la distancia con el teutón mientras sacaba mayor provecho de sus Pirelli más nuevos.

Sin embargo, la prueba daba un vuelco una vez que los corredores del único conjunto norteamericano, Magnussen y Grosjean abandonaban con un giro de diferencia. La escuadra tuvo un contratiempo con la pistola de apriete, ya que ambos salieron a la pista con posterioridad a su visita a los garajes. El director, Günther Steiner, se echaba las manos a la cabeza, mientras la cruda realidad de la pérdida de una gran cantidad de puntos les golpeaba.

El virtual safety car se activó, lo que proporcionó la oportunidad a los competidores que no habían visitado el taller de obtener una ventaja al calzar cubiertas frescas mientras el resto conducía en el intervalo mínimo permitido. Vettel fue uno de ellos y una parada limpia de su equipo lo ayudó a salir por delante de Hamilton, que estaba abatido, preguntando a su ingeniero por radio qué sucedió y si había cometido un error. Este respondía que pensaban que estaban a salvo, pero “obviamente algo fue mal”.
En el mano a mano, el alemán y el inglés alternaron fastest laps, con este último manteniéndose dentro de un segundo para concederle acceso al DRS, pero tuvo problemas para encontrar el adelantamiento.

Más atrás, Ricciardo, que había comenzado octavo como consecuencia de una penalización de tres puestos en la parrilla, ejecutó un movimiento brillante sobre Nico Hülkenberg (Renault) para emprender su recuperación. El australiano llegó desde millas de la zaga, frenando más tarde en la curva 13 para clavarse y sobrepasarle. Cuando los dos VF18 pusieron fin a su participación y su coéquipier Max Verstappen sobrevivió a una rotación de 360 grados, de pronto se situaba cuarto y presionando a Räikkönen, con la posibilidad de convertirse en el primer aussie en anotarse un podio en su tierra natal.

Hamilton bajó el martillo, acercándose a menos de medio segundo, pero en T9 se salía por el exterior, cayendo a 2,9 segundos de Vettel, quien seguidamente controló los elementos hasta la bandera a cuadros.

McLaren inició su temporada con fuerza, con el quinto de Fernando Alonso —el mejor resultado de la estructura desde el Gran Premio de Estados Unidos de 2016—, elegido piloto del día, con su socio Stoffel Vandoorne noveno.
Verstappen cruzó la línea sexto, con Hülkenberg séptimo y Valtteri Bottas, partiendo desde el decimoquinto emplazamiento después de estrellar su Mercedes en la calificación, octavo. Carlos Sainz remató el top 10 en el segundo Renault.
Force India terminó justo fuera de los puntos con Sergio Pérez y Esteban Ocon 11º y 12º respectivamente, al frente de Charles Leclerc impresionando en su debut, decimotercero, para Sauber. Lance Stroll (Williams) y Brendon Hartley de Toro Rosso completaron los finalistas.

Sergey Sirotkin fue el primero en decir adiós, subsecuente a una avería en los frenos, mientras que el motor Honda del STR13 de Pierre Gasly expiró forzando al de Toro Rosso a renunciar. Marcus Ericsson (Sauber) tampoco pudo acabar, dado que acusaba un fallo mecánico en la dirección asistida de su monoplaza.

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Andrés García
Periodista | + posts




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