Trastorno obsesivo compulsivo

La enfermedad o trastorno mental hay que detectarla y tratarla superando tópicos, leyendas y complejos sociales que están fuera de lugar.

Los Psiquiatras y Psicólogos cuando hablan por los medios de comunicación generalmente describen las características de las enfermedades y trastornos mentales, pero no se pronuncian sobre sus causas u orígenes.

El trastorno obsesivo compulsivo es uno de tantos trastornos o enfermedades mentales que personas de toda índole y condición sufren sin que sea detectado socialmente y en el caso de ser detectado, no se le atribuye a anomalía alguna mental y, por consiguiente, no se le da el tratamiento adecuado. La Psiquiatría, el Psiquiatra sigue siendo la especialidad maldita de la Medicina por una falsa e injustificada “leyenda negra“ en la que se encuentra toda sociedad atrasada o periférica, lo que equivale a un complejo social del enfermo sobre una especialidad médica mal entendida a la hora de decidirse a acudir a este especialista.

Se habla generalmente del Trastorno Obsesivo Compulsivo y de tantísimos otros y de sus síntomas sin explicar sus causas u orígenes.

Los pacientes tienen, aparentemente, una actividad “normal“ en sus vidas, pero las manifestaciones de su enfermedad, al no ser debidamente detectada y tratada, la sufren ellos mismos, en primer lugar, y también aquéllos que de ellos dependen, que son sus víctimas colaterales por decisiones injustas motivadas por la influencia de esta enfermedad en el carácter del enfermo y sin que el enfermo pueda hacer nada para evitarlo.

Los trastornos concurrentes de esta enfermedad como pueden ser ansiedad, depresión, bipolaridad, “tics, consumo de sustancias nocivas, sin que la relación sea exhaustiva sino meramente enunciativa, provocan reacciones y comportamientos en los enfermos que son imposibles de evitar por ellos y que, a su vez, les pueden llevar a decisiones muy graves y de consecuencias vitales con ellos mismos y con los demás.

Detrás de cada alumno, de cada trabajador, de cada enjuiciable, hay una persona y los fracasos académicos, las pérdidas de empleo, las ausencias de la escuela o del trabajo, un aislamiento social, pueden ser debidos a este trastorno, sin que los remedios fáciles del “suspenso“, el “despido“, o el expediente disciplinario, sin investigar previamente qué hay detrás de esas conductas, sean las soluciones indicadas, pudiendo causar con esas decisiones situaciones injustas y decisivas en las vidas de estos enfermos.

A sensu contrario, si estas situaciones son las consecuencias del poder de decisión que pudieran tener estos enfermos, es cuando se producen esas víctimas colaterales a la enfermedad.

Y el origen de esta enfermedad puede estar en factores genéticos ( padres y hermanos), factores físicos, como consecuencias de desequilibrios químicos en el cerebro, o factores ambientales, como son traumas vividos o experiencias.

En este orden de la vida la Medicina Psiquiátrica tiene muchísimo que decir, debiendo la sociedad superar el tratamiento peyorativo de la Psiquiatría y el Psiquiatra y afrontando la enfermedad con el tratamiento adecuado en beneficio del enfermo que sufre lo indecible y en beneficio de esas víctimas colaterales.

Con motivo de la celebración de la fiesta de Halloween de este año, una de las diversiones ha consistido en  vivir el miedo en primera persona  y para ello dar una vuelta por un “psiquiátrico virtual“ , con la teatralidad que esta “diversión“ conlleva.

Esto es una falta de respeto y consideración hacia los enfermos que viven su trágica realidad en estos centros.

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Fernando Pelegrín
Periodista | + posts




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