Ricciardo no gana carreras aburridas

Una colisión, un coche de seguridad y una apuesta de Red Bull. Esos tres ingredientes proporcionaron uno de los grandes premios más emocionantes de los últimos tiempos. Lideraron Sebastian Vettel y Valtteri Bottas, pero fue Daniel Ricciardo quien se hizo con el triunfo, su sexto en Fórmula 1, todos ellos partiendo fuera del top3 en la parrilla.
El relevo preliminar estuvo en su mayor parte libre de drama, con el alemán camino a su tercera victoria esta temporada. Pero el orden establecido estallaba en el momento que Pierre Gasly de Toro Rosso pasaba de héroe a maldito. Cometió el pecado capital de la F1 de chocar —fruto de un malentendido— con su compañero Brendon Hartley en la horquilla, en la vuelta 30, esparciendo restos por la pista.
El safety car fue requerido y Red Bull respondió, llamando a Max Verstappen y Ricciardo a los boxes desde las posiciones tercera y quinta, respectivamente, y equipándolos con ruedas blandas. Sería un movimiento determinante. Es posible que perdieran una plaza cada uno, pero una vez que se exhibió bandera verde, su superioridad de rendimiento sobre los Ferrari de Vettel y Kimi Räikkönen y los Mercedes de Bottas y Lewis Hamilton se hizo evidente.
El neerlandés, por delante, estaba en la mejor situación para aprovechar al máximo el giro de los acontecimientos pero, impaciente, se salió del trazado al intentar una maniobra poco realista sobre el W09 del británico y luego se equivocó al golpear al SF71H del teutón en el vértice del viraje 14 al pretender recuperar terreno.
Su coéquipier australiano no cometió errores, sin embargo, mostrándole cómo había que hacer. Lanzó uno de sus ataques característicos desde la zaga, para introducirse por el interior en la misma variante y dejar atrás al monoplaza del vigente campeón. Después se deshizo del germano fácilmente y capturó el liderato del finlandés con un desplazamiento similarmente audaz. El oceánico se alejó como un cohete para asegurar su primera conquista desde la de Azerbaiyán del año pasado, con Bottas en segundo lugar por segunda cita consecutiva. Aún así fue una actuación impresionante del finés, que compensó su falta de arrojo en Bahréin con una decisiva salida, y progresión ulterior, al frente de su compatriota. Sin la aparición del vehículo de Bernd Mayländer, o si hubiera pasado por el garaje al mismo tiempo que los de la bebida energética, probablemente hubiera vencido.
Räikkönen quedó tercero, una recompensa por una sólida fase de apertura, que en realidad derivó en retroceso, ya que según parece estaba siendo utilizado por su equipo para ayudar a Vettel a volver a la cabeza.
Verstappen cruzó la línea cuarto, pero se convirtió en el quinto al recibir una penalización de 10 segundos por colisionar con el líder del mundial. Hamilton, que había estado fuera de ritmo todo el fin de semana, recobró el emplazamiento.
Nico Hülkenberg logró un excelente sexto para Renault, con Fernando Alonso (McLaren) sacando los codos y superando a Vettel en la curva “caracol”, que estaba luchando con sus neumáticos.
Carlos Sainz (Renault) y Kevin Magnussen (Haas), completaron los 10 primeros en una prueba que durará mucho tiempo en la memoria.
El resultado comprime el campeonato de pilotos, con la renta de Vettel reducida a nueve puntos sobre Hamilton, 54 a 45, con Bottas sólo cinco por detrás, con 40, y Ricciardo, que también estableció la vuelta más rápida y fue el protagonista del día para los aficionados, saltando hasta el cuarto, con 37.
En la clasificación de constructores, Mercedes ahora tiene una ventaja de un punto sobre Ferrari, 85 a 84, con Red Bull impulsado hasta el tercero, con 55.
Todo significa que las cosas apenas podrían estar más equilibradas cuando nos dirigimos a Bakú dentro de dos semanas …

(Visited 18 times, 1 visits today)

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *