Psicopatía

De aquellos “polvos“ pudieron venir estos “lodos“

El “quién“ y el “por qué“, en Burgos se archivó la, al parecer, “caída“ por la ventana de la niña, se sabrá o no se sabrá, pero a lo mejor, de haber sabido en aquel momento, el “por qué“ tal vez, Gabriel seguiría vivo.

Esto podría ser duro, durísimo, pero podría ser así.

Los delincuentes, los verdugos van por delante de la sociedad y debería ser al revés porque la sociedad puede ir por delante. Otra cosa es que la sociedad española ponga los medios para saber quiénes le mandan y gobiernan, quiénes le protegen, quiénes les juzgan, quiénes les forman, con quiénes conviven, con quiénes se juntan. Y la sociedad española no pone esos medios.

Es preciso que se caiga una tapia y mate a una persona para que arreglen la tapia: Esta es nuestra “cultura“.

Pero no es imposible poder predecirlo, solo hay que poner los medios para preverlo. Todas esas opiniones y peritajes psicológicos por televisión, todo eso era necesario antes, no ahora, ahora no sirve más que para rellenar espacios de audiencia.

No existe un comportamiento único definido de psicópata y puede pasar inadvertido, pero se puede prever por su personalidad y por el estudio de su cerebro. Solo son precisos exámenes psico-técnicos serios.

Para los Doctores Helmann y Blackman existen signos característicos en edades tempranas como son el maltrato animal y la piromanía y existe un consenso entre los científicos sobre la falta de empatía y ausencia de culpa o remordimiento en estas personas. Su violación sistemática de las normas son características propias muy llamativas y elocuentes de estas personas anormales.

La persona psicópata muestra una personalidad anormalmente agresiva e irresponsable“ ( Dr. Cleckley), lo que tiene que llevar, por lo menos, a plantearse sus actitudes y aptitudes para convivir en sociedad, dadas estas características clínicas.

Un egocentrismo patológico y una conducta antisocial, una tendencia a mentir, una delincuencia juvenil, un comportamiento manipulador y todo eso unido a un historial de muchos matrimonios de corta duración ( Dr. Hare), son muestras para definir la personalidad del psicópata, si se le somete, evidentemente, a estudio clínico serio.

Es cierto que en estos últimos casos se podrían encontrar incluidas muchas personas de la moderna llamada “profesión de famosas“, pero nada es descartable, porque también las puede haber entre los que juzgan, los que protegen, los que enseñan, los que curan, y así entre un enorme etcétera.

La Psiquiatría busca el origen por la “anécdota“, dicho esto último, “anécdota”, solo en términos psiquiátricos y en este sentido puede haber factores genéticos y ambientales.

La persona psicópata carece de “super yo“, en lenguaje psicoanalítico, que es el que contrarresta o neutraliza al “ello“, porque ese “super yo” es también psicópata.

Existe en la actualidad un scáner que puede leer la zona cerebral que rige las intenciones de la persona.

En el Instituto de Psiquiatría del King Colleje de Londres han descubierto conexiones defectuosas entre las zonas cerebrales que mandan las emociones y los impulsos.

La persona psicópata es un ser anormal y con esta anormalidad no puede convivir en sociedad sin vigilancia psiquiátrica y esta anormalidad se puede prever y controlar.

Es obligado analizar la personalidad y los comportamientos de la persona a lo largo de su vida y ante cualquier situación o circunstancia que se produzca en esa vida y en cualquiera de los estamentos y estratos sociales en que se encuentre.

Es preciso que la sociedad ponga los medios para descubrir esta anomalía mental y que actúe en consecuencia en su propia defensa, así como con todas las anomalías, trastornos y enfermedades mentales que no son apreciables en “la calle“ y que se manifiestan por impulsos, decisiones y actitudes, socialmente inexplicables, pero que tienen su explicación, porque tienen su origen y su tratamiento.

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Fernando Pelegrín
Periodista | + posts




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