Hamilton vence y Red Bull implosiona en Bakú

Sebastian Vettel (Ferrari) parecía encaminado a lograr su tercera victoria de la temporada en Azerbaiyán el domingo. Entonces, los Red Bull de Daniel Ricciardo y Max Verstappen colisionaron, se desplegó el coche de seguridad y todo cambió…
Valtteri Bottas (Mercedes) hacía su única parada en boxes, obtenía el liderato y, cuando el desacertado alemán pretendía adelantar en la curva 1 en el reinicio, se pasaba de frenada y al instante perdía el podio. Pero en una vuelta, el triunfo del finés también se desvanecía al pinchar debido a restos de fibra de carbono; lo heredó su compañero Lewis Hamilton, encabezando así el Mundial, con Kimi Räikkönen segundo y Force India celebrando un inesperado tercer peldaño para Sergio Pérez.
Vettel quedó en cuarto lugar, antecediendo a Carlos Sainz —mejor resultado de Renault desde Canadá 2011—, y al novato Charles Leclerc —piloto del día—, sexto para Sauber, anotando sus primeros puntos en la F1. Los McLaren de Fernando Alonso y Stoffel Vandoorne fueron séptimo y noveno, respectivamente, separados por Lance Stroll (Williams), con Brendon Hartley (Toro Rosso) inaugurando su casillero al completar el top ten.
Hubo drama desde el principio, con las eliminaciones de Esteban Ocon (Force India) y Sergey Sirotkin (Williams). El francés se estrellaba contra la barrera tras hacer contacto con el finlandés de Ferrari que perseguía sobrepasarle en la curva 3, en tanto que el ruso impactaba con el VJM11 de Pérez, con anterioridad a encontrarse atrapado entre el MCL33 de Alonso y el RS18 de Nico Hülkenberg. A causa de esa acción el asturiano volvía al garaje con dos pinchazos —aun así no se rindió—, y el safety car era activado para posibilitar que el asfalto fuera limpiado. Al término de la vuelta 5, se mostraba bandera verde y luego, durante la mayor parte de la tarde, Vettel tenía el control, frente a Bottas y Hamilton.
Detrás del trío puntero, una apasionante batalla entre Verstappen y Sainz por la cuarta plaza comenzaba. El holandés prevaleció inicialmente para conservar la posición, pero no pasó mucho tiempo antes de que el español ganara el duelo.
En un golpe más a la escudería angloaustriaca, Hülkenberg superaba rápidamente a sendos RB14 para colocarse quinto, en lo que se perfilaba como una muy buena jornada para la Régie. El germano, sin embargo, se precipitaba contra las protecciones en la vuelta 12 viéndose obligado a retirarse, el segundo año consecutivo que sufría ese destino.
En esta etapa, el margen de Vettel sobre Hamilton era de poco más de tres segundos. El británico admitió anteriormente a la carrera que su W09 carecía de ritmo este fin de semana, pero la flecha de plata mantenía a la vista al caballo rampante.
A espalda de los líderes, los de la bebida energética siguieron luchando entre ellos. Previamente hicieron contacto en la vuelta 14, con el neerlandés rehusando darle espacio a su coéquipier, ganador del año pasado en el país de la región del Cáucaso, y la pareja estuvo a punto de expulsarse mutuamente de la pista en numerosas ocasiones. Salieron ilesos esa vez, lamentablemente no fue el desenlace de la historia.
El defensor del título, mientras tanto, seguía persiguiendo al tetracampeón y la pregunta era quién iba a anticiparse y sustituir los neumáticos en lo que se esperaba fuera un sólo pitstop, ¿Mercedes o Ferrari? Al final, fue el británico el primero, reincorporándose tercero delante de Verstappen. El teutón fue llamado siete rotaciones más tarde, calzándole el compuesto blando, lo que permitió a Bottas capitanear el grupo, con Mercedes optando por dejar al nórdico fuera el mayor tiempo posible.
A once vueltas de la meta, un desastre sacudía a los de Milton Keynes, en el instante que un frustrado Ricciardo chocaba contra el alerón trasero del monoplaza gemelo al intentar sobrepasarle saliendo de su estela en la curva 1. El joven de ascendencia belga parecía tener la línea interna, pero su leve movimiento en la frenada provocó que el australiano no pudiera evitar el impacto. El jefe técnico Adrian Newey abandonaba el muro de estrategia con visible disgusto, y la investigación de la colisión por parte de los comisarios quedó en reprimenda para ambos. No obstante, las cuestiones más importantes serán las que se haga el propio equipo y, en particular, si su decisión de tolerar que sus hombres continuaran peleándose en cada esquina era una buena idea.
La presencia del vehículo de Bernd Mayländer fue requerida de nuevo, dando a la marca de la estrella la oportunidad de montar ultrablandos nuevos en sus respectivos automóviles. Ferrari replicó la táctica con Vettel, cediendo a Bottas la cabeza.
Pero si pensábamos que la cita no podía ser más caótica, nos equivocábamos: Romain Grosjean de alguna manera se estampaba bajo régimen de SC a medida que trataba de preservar la temperatura en las gomas de su Haas.
La acción se reanudó a falta de cuatro vueltas, y las cosas empeoraron de inmediato para la Scuderia. En una tentativa desesperada por recuperar el primer puesto, Vettel bloqueaba en la variante 1, cayendo hasta el cuarto emplazamiento y concediendo a Hamilton ser segundo y Räikkönen tercero.
Aunque restaba el colofón de la tragedia. Con sus manos prácticamente tocando el trofeo, la rueda trasera derecha del prototipo de Bottas reventaba al pisar un trozo de escombro, lo que facilitó a su socio alzarse con el premio, el primero del presente calendario.
Implicando ello que el inglés ahora comanda la clasificación de pilotos, con los de Maranello por encima de Bottas. En el campeonato de constructores, los italianos han retomado la ventaja por 4 puntos.

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Andrés García Aparicio
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