Resurrection Fest: mucho más que un festival de música

Del pasado 5 al 9 de julio se celebró en Viveiro, Lugo, este festival sobre música heavy metal que congregó a las más grandes bandas del género y también a algunas otras menos conocidas pero que prometen ser de las mejores

Llegaba el día 5 de julio y Viveiro se llenaba de vida: miles de amantes del metal de todos los rincones del mundo esperaban ver en esta localidad de Galicia a sus bandas favoritas además de pasar unos días de camping teniendo la mejor compañía. Los más afortunados pudieron deleitarse desde el primer día con la presencia de bandas como Soziedad Alcohólica o Sepultura, dando el pistoletazo de salida a uno de los más grandes  festivales del rock y el heavy metal.

Pasada la primera jornada de fiesta y con un arranque que prometía, llegaba el turno de Airbourne; que descargó toda su fuerza a primera hora de la tarde y con éxito, Suicidal Tendences; todo una promesa del género y Anthrax; que aunque no dieron un concierto espectacular estuvieron a la altura de su público. Caía la madrugada y con ella Dropkick Murphys, grupo de rock irlandés que con su concierto hizo que la mayoría de los asistentes acabaran la noche con un broche de oro. Los que se quedaron pudieron ver un poco a bandas como Eluveitie, con su estilo inconfundible que no deja indiferente. Además de todo aquello, un sol radiante acompañaba a disfrutar del buen ambiente del recinto del festival, que no sólo contaba con 4 escenarios muy bien preparados sino que había todo tipo de merchandising, tiendas especializadas en música y puestos de comida variada a disposición de los asistentes.

El día 7 de julio fue el día grande del Resurrection Fest: los asistentes llegaron pronto en aquella nublada tarde, a ver a Annihilator, que destacaron como de las mejores del momento, Terror, Architects o Enter Shikari, todos ellos previos al gran grupo del festival: Rammstein

La banda alemana brindó un espectacular concierto incluso antes de empezar: un escenario tapado con un símbolo en el medio no dejaba ver nada a la imaginación salvo los miles de operarios que pasaban detrás del escenario para prepararlo todo. A las 00:15 comenzaba una cuenta atrás y después de varios fuegos artificiales Rammstein salía a darle al los fans lo que querían: música bien trabajada y un juego de luces, color y pirotecnia durante hora y media que lo convirtió en el más increíble del festival.

Pero no todo acaba aquí, pues quedaba el 8 de julio y la traca final. Arch Enemy comenzó la tarde con un concierto lleno de contrastes que empezó animando a los que lo vieron. Después era el turno de Mastodon, con su estilo de rock clásico que invitaba a analizar cada acorde. Después de un descanso y con la noche llegando, Rancid decidió que era hora de que empezara la fiesta de despedida y así fue ya que cuando llegó el turno de Sabaton, éstos últimos se propusieron conectar con el público a nivel personal y musical y lo consiguieron. Finalmente y no menos importante, Orbituary, Talco u Orange Goblin dieron por finalizado una de las mejores ediciones del Resurrection Fest.

Iris Sen
Periodista | + posts




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