La verdadera recaudación de fondos del carnet de conducir y las multas de tráfico


Obtener el permiso de conducir, puede suponer un gran reto para muchas personas. Para otras en cambio, una necesidad, pero siempre se ha de realizar en una autoescuela que nos ofrezcan garantías reales y cuyos profesores sean profesionales en formación de Formación Vial. En España, hay aproximadamente 26 millones de conductores que ya han pasado por el trance de pasar por sacarse el carnet. Los que aún no lo han hecho, deben ir pensando en ahorrar, pues aprobar el carnet de conducir de coche (B) les supondrá enfrentarse a la jungla de precios de las autoescuelas: 1.000 euros de diferencia entre la ciudad más cara (San Sebastián) y la más barata (La Coruña).

Las autoescuelas suelen cifrar el número de clases necesarias para pasar el examen práctico entre 20 y 25. Según un estudio de FACUA (Consumidores en Acción), para sacarse este documento a la primera con veinte prácticas cuesta en España una media de 830 euros aproximadamente, en relación con los precios de 324 autoescuelas en 36 ciudades de todas las Comunidades Autónomas. Si se comparan costes entre las autoescuelas de una misma ciudad, los usuarios pueden encontrar diferencias que van desde el 12% de Santa Cruz de Tenerife hasta el 181% de Granada (entre 77 y 725 euros), según el mayor o menor nivel de competencia.

A Coruña es la ciudad más económica para obtener el permiso, con un importe medio de 518,73 euros. Le siguen Sevilla (562,01 euros) y Granada (574,86). Las más caras son Girona, donde supone una media de 1.254,91 euros, Logroño (1.193,08) y Bilbao (1.146,13). Si ponemos un supuesto de una persona que recibe un mes de clases teóricas, da veinte clases prácticas y aprueba a la primera, tanto el examen teórico como el práctico, sin que necesite renovar su expediente (lo que le da derecho a tres convocatorias), el permiso de conducir B le costaría alrededor de 828 euros. La más barata para este perfil de alumno se encuentra en Granada, donde el coste que le supone la formación para sacarse el carné es de 400 euros. El precio más alto se ha encontrado en una de las autoescuelas de Girona, cuatro veces más cara, 1.646,74 euros. Otro ejemplo de un usuario que recibe un mes de clases teóricas, aprueba a la primera y, sin embargo, suspende en dos ocasiones el examen práctico, teniendo que renovar expediente, aprobando este a la tercera y que da un total de treinta y cinco clases prácticas, el precio medio del permiso de conducir sería de 1.462,10 euros.

Se considera por lo tanto, que sacarse el carnet de conducir es un auténtico negocio para las autoescuelas. Horas que en la vida normal son de 60 minutos, allí son de 50 como mucho. Eso cuando el profesor, que hay de todo tipo, no le da por hacer recados o gestiones varias, que realiza tranquilamente cuando el alumno supuestamente está en horas de “clases de conducir”. Por otro lado, que te cobren cincuenta euros por acompañarte al examen práctico en la DGT es abusivo, cuando es obvio que por la normativa de Tráfico tu profesor tiene que estar a tu lado, ya que para eso los coches llevan doble mando.

Por otro lado, también ligado al tema de automoción existe otro tipo de negocio que cada vez está siendo más común: “el negocio de las multas”. A costa de los conductores, las arcas del Ayuntamiento de la capital española ingresan unos 530 euros por minuto, al menos esa es la cifra que recaudó el Gobierno de Manuela Carmena a lo largo de los 366 días del 2016. Si alguno de ustedes obtuvo una multa, sepa que forma parte de los ciudadanos que contribuyó a recaudar 279.459.510 euros, según el último informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA). Así, en 2016 se produjo un aumento de las multas en un 28%, y así la recaudación por este concepto también subió para el Gobierno de Madrid en hasta un 35%, con respecto al 2015.

Las denuncias se han encarecido alrededor de 5 euros, pasando de los 98 de media de 2015 a 103 en 2016. Los estacionamientos prohibidos y las sanciones en las zonas de estacionamiento regulado son los que más rendimiento generan para el Ayuntamiento de la capital. Se han aumentado los estacionamientos en zonas peatonales (549,7%), doble fila (57,4%) y en medio de la calzada (33,5%). En cambio, las denuncias por aparcar en zonas de carga y descarga se han reducido un 17,3% y han sido un 3,8% inferiores en el caso de los carriles bus. En lo que respecta a los semáforos foto-rojo (que sumaron 19 dispositivos nuevos en 2016), las sanciones han pasado de casi 22.000 a lago más de 51.000. El total de esta caja de multas ha superado en seis millones a la de 2016, hasta los 10,2 millones de euros.

Otra de las novedades con respecto al tráfico ha sido la modificación de los criterios a la hora de activar los protocolos contra la contaminación. Según el informe de la AEA, las denuncias por no respetar dichas medidas ascendieron a 12.945, y el importe total de las mismas fue de 1,6 millones. Así se destaca que, la política sancionadora del Ayuntamiento de Madrid no ha tenido efectos positivos al final en cuanto a los accidentes de tráfico, que de hecho han aumentado, pasando de 11.782 en 2015 a 12.383 el año pasado. Además, otro de sus grandes fondos son los castigos por arrojar colillas por la ventanilla del coche, castigado con la pérdida de 4 puntos y 200 euros de multa; así, como la prohibición expresamente del uso de móviles, DVD o dispositivos de acceso a Internet en el coche. Están convirtiendo las multas en un instrumento de recaudación.

María Pelegrín
Periodista | + posts




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