Ferrari se impone en Hungría

Sebastian Vettel lideró el doblete de la Scuderia seguido de su compañero Kimi Räikkönen este domingo, con Lewis Hamilton (Mercedes) finalizando cuarto, lo que significa que el alemán incrementa su ventaja en el campeonato a 14 puntos antes del parón veraniego.

En un día en que las flechas de plata no tuvieron respuesta al equipo italiano, a pesar de que Vettel se quejaba de problemas con la dirección, Valtteri Bottas ocupó el tercer cajón por delante de su coéquipier, y al frente de un recuperado Max Verstappen, que había sido penalizado por echar al otro Red Bull, el de Daniel Ricciardo, fuera de la pista en la primera vuelta. El coche de seguridad era desplegado.
Fernando Alonso se aseguró su mejor resultado —y el de McLaren— del año (hasta la fecha) en la sexta plaza, ganando la batalla a su compatriota Carlos Sainz en el Toro Rosso.
Force India consiguió inscribir de nuevo a ambos VJM10 en los puntos, con Sergio Pérez batiendo a su socio Esteban Ocon, octavo y noveno respectivamente, en tanto que Stoffel Vandoorne completó los diez primeros en el segundo McLaren.
Vettel y Räikkönen terminaron separados por menos de un segundo tras 70 vueltas en el Hungaroring, pero los cavallinos ciertamente tuvieron que trabajar los 43 puntos obtenidos mucho más de lo esperado. En las etapas iniciales estaban muy al mando, el germano apretaba y se llevaba al finlandés con él, y Hamilton caía detrás de Bottas y Verstappen. Pero poco a poco Räikkönen reducía el margen de Vettel en el momento que este empezó a quejarse de una anomalía en el volante, el Mercedes del tricampeón cobró vida con los blandos en el segundo tramo, y los de Brackley pidieron a Bottas que dejara pasar a su colega. Entonces tuvimos una carrera de verdad, ya que el anglosajón comenzó a reconquistar el terreno perdido en parte porque Ferrari era generalmente más sólido, parcialmente debido a su indolente salida, y además porque un contratiempo en la comunicación por radio había provocado que sus estrategas le llamaran prematuramente para el cambio de neumáticos. Progresivamente disminuía la distancia con Räikkönen, y el finés proclamaba con rabia a su ingeniero que no quería tener que lidiar con la amenaza del W08 cuando sería más fácil hacer que Vettel se hiciera a un lado. Desde el muro le informaron de que al teutón le habían dado instrucciones para que acelerara y continuaran juntos. Mientras tanto, al británico le fueron concedidas cinco vueltas —luego fueron diez— en las que podría utilizar la configuración de adelantamiento en su motor, y los estaba poniendo bajo una gran presión. En un denodado envite logró rebajar la diferencia con su rival a 1,7s en la vuelta 54, pero como es tan a menudo el hándicap en el circuito magiar, un monoplaza perseguidor simplemente no alcanza el ritmo suficiente para superar al que le precede. Paulatinamente se fue descolgando, entretanto Bottas seguía empujando duro en los compases finales para mantener a un Verstappen amenazante a raya. El holandés se había quedado en cuarto lugar y subió a la cabeza cuando Räikkönen, el último de los pilotos en punta que se detuvo, lo hizo en la 34ª vuelta. Permaneció fuera hasta la 42ª, pero tuvo que cumplir su sanción de 10 segundos en la parada. Ahora, con cubiertas más frescas, se acercaba vertiginosamente al segundo vehículo de la marca de la estrella.
Al final, Hamilton cumplió su palabra con Bottas de restituir su escalón en el podio en caso de que no pudiera rebasar a los SF70H, por lo que Vettel venció por 0,9s, el nórdico acabó a 11,5s, con el inglés cuatro décimas detrás y el neerlandés a otras cuatro.
El desenlace sitúa al tetracampeón más líder en la persecución del título con 202 puntos por 188 de Hamilton y 169 de Bottas, mientras que Räikkönen se aproxima, con 116, a Ricciardo, con 117.
McLaren por fin salió de la última posición en la clasificación de constructores, con Alonso firmando un excelente sexto —y, remarcablemente, estableciendo la vuelta más rápida de la prueba en el giro 69— y Vandoorne sobreviviendo en el décimo después de evitar el choque con Ricciardo en la rotación de apertura, y subsecuentemente un retraso durante su visita a los boxes. Actualmente cuentan con once puntos ante los cinco de Sauber. Entre los MCL32, un brillante comienzo alzó a Sainz (Toro Rosso) hasta el séptimo puesto, antecediendo a Pérez igualmente activo en el arranque, que tuvo un roce con su vecino de garaje Ocon y remató sólo un segundo por delante, a su vez el francés llegaba solamente medio segundo sobre el belga en meta.
Daniil Kvyat fue undécimo en el otro Toro Rosso, cuatro décimas enfrente de Jolyon Palmer, que había rodado 10º al principio antes de que recibiera indicaciones desde el pitwall de Renault para que cediera el paso a su camarada, más veloz, Nico Hülkenberg. El tudesco estaba peleando por los puntos cuando fue sacado del trazado en la curva 2 por Kevin Magnussen (castigado con cinco segundos adicionales a su tiempo por esa acción), pero su RS17 se averió cerca de la conclusión y fue forzado a retirarse. Eso dejaba al danés 13º al frente de Lance Stroll que fue el único Williams en ver la bandera a cuadros porque un retornado Paul di Resta (sustituyendo a Felipe Massa), con un rendimiento correcto y libre de incidentes, que estuvo luchando contra los C36, también hubo de detenerse próximo a la terminación debido a una fuga de aceite en el FW40.
Pascal Wehrlein derrotó a su homólogo en la formación suiza, Marcus Ericsson en el 16º, a la vez que Romain Grosjean se unió a Hülkenberg, di Resta y Ricciardo en la lista de abandonos cuando una rueda fijada incorrectamente obligó a Haas a ordenar que parara en una de las escapatorias. Posteriormente, el conjunto estadounidense fue multado con 5.000 euros por liberar el automóvil en condiciones inseguras.

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Andrés García
Periodista | + posts




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